Si vives en Alicante y tienes perro, la leishmaniosis no es una posibilidad lejana: es parte del paisaje. Ya explicamos los 7 síntomas de alarma; aquí vamos a lo práctico: cómo prevenirla, cuándo entra la vacuna y cómo se combina con el collar y la pipeta.
Por qué prevenir en Alicante
La leishmaniosis la transmite la picadura del flebotomo, un mosquito diminuto que necesita calor y humedad, condiciones de sobra en toda la costa mediterránea. En el sureste de España la seroprevalencia alcanza el 46,6% según ESCCAP, una de las más altas del país. El periodo de mayor riesgo va de mayo a octubre, sobre todo al atardecer.
Conviene tenerlo claro: cualquier perro que baje a la calle en zona endémica está expuesto, también si vive en piso. Por eso la prevención no es opcional, es parte del cuidado básico de un perro en Benidorm.
La vacuna: cuándo y cómo
La vacuna frente a la leishmaniosis ayuda a que el sistema inmunitario del perro responda mejor si entra en contacto con el parásito. Sus claves:
- Se pone a partir de los 6 meses de edad.
- Solo tras confirmar con analítica que el perro es negativo. Vacunar a un perro ya infectado no tiene sentido.
- Lleva una pauta inicial seguida de un recuerdo anual.
- El mejor momento para empezar es a principios de primavera (marzo-abril), antes del pico del flebotomo.
Vacuna, collar o pipeta
Una duda muy habitual: ¿vacuna o repelente? La respuesta es que no compiten, se complementan.
- Repelentes (collares y pipetas): son la primera línea de defensa. Llevan principios activos que ahuyentan o matan al flebotomo antes de que pique. Deben mantenerse durante toda la temporada de riesgo.
- Vacuna: una capa más de protección, que actúa sobre la respuesta del perro, no sobre el mosquito. No sustituye al repelente.
Lo más eficaz es combinar ambos. El repelente reduce las picaduras; la vacuna ayuda al perro a defenderse mejor de las que se escapen.
El plan de prevención
En consulta diseñamos la prevención de cada perro, pero el esquema general es sencillo:
- Test rápido en consulta (resultado en unos 15 minutos) para confirmar que es negativo.
- Repelente (collar o pipeta) activo toda la temporada de riesgo.
- Vacuna tras el test negativo, con su pauta y recuerdo anual.
- Revisión anual con test serológico, idealmente en marzo o abril.
Reducir la exposición al atardecer y usar mosquiteras en casa suma, pero no sustituye a lo anterior. Si tu perro aún no tiene un plan de prevención, este es el momento de ponerlo en marcha: la temporada del flebotomo está a la vuelta de la esquina.
Preguntas frecuentes.
¿Cuándo se pone la vacuna de la leishmaniosis?
A partir de los 6 meses de edad y solo tras confirmar con una analítica que el perro es negativo. Lleva una pauta inicial seguida de un recuerdo anual. El mejor momento para empezar es a principios de primavera (marzo-abril), antes del pico de actividad del flebotomo.
¿La vacuna sustituye al collar o la pipeta?
No. Los repelentes (collares y pipetas frente al flebotomo) son la primera línea de defensa y deben mantenerse toda la temporada de riesgo. La vacuna es una capa más de protección, no un sustituto. Lo ideal es combinar repelente, vacuna y revisión anual.
¿Cuánto cuesta la vacuna de la leishmaniosis?
El precio depende del peso del perro y de si necesita la analítica previa, así que lo damos en consulta tras valorarlo. Más importante que el coste de un año es entender que la prevención completa (repelente más vacuna) sale mucho más barata y más segura que tratar la enfermedad.
¿Mi perro necesita la analítica antes de vacunarse?
Sí, es imprescindible. Hay que confirmar que el perro es negativo antes de vacunar, porque vacunar a un perro ya infectado no tiene sentido y puede confundir el diagnóstico. Hacemos un test rápido en consulta, con resultado en unos 15 minutos.
Fuentes.
- ESCCAP España — Prevención de leishmaniosis canina. Seroprevalencia.
- Por un Mundo sin Leishmaniosis — Datos epidemiológicos y prevención en España.
- ICOVAL — Colegio Oficial de Veterinarios de Alicante.
Prepara a tu perro antes de la temporada
Hacemos test rápido en consulta y diseñamos su prevención: repelente, vacuna y revisión anual. Lo ideal es empezar antes del pico del flebotomo.