En verano en Benidorm, el golpe de calor es la urgencia que más vemos. El clima mediterráneo, el asfalto caliente y los coches al sol convierten un día normal en un riesgo real. Lo bueno es que casi siempre se previene. Lo malo es que, cuando ocurre, hay que actuar en minutos.
Qué es y por qué es tan grave
Los perros y gatos no sudan como nosotros: se refrescan sobre todo jadeando. Cuando el calor los supera, su temperatura corporal se dispara. Por encima de los 41 ºC, los órganos empiezan a fallar: riñón, hígado, coagulación y cerebro. Por eso un golpe de calor puede ser mortal en poco tiempo, y por eso no se espera a “ver si se le pasa”.
Señales de alarma
Vigila estos signos, sobre todo entre junio y septiembre:
- Jadeo intenso y constante, que no para aunque descanse.
- Babeo espeso y encías muy rojas o, en fase avanzada, pálidas.
- Se tambalea, está desorientado o muy débil.
- Vómitos o diarrea, a veces con sangre.
- Decaimiento extremo o pérdida de consciencia.
En gatos es más raro, pero ocurre: jadeo con la boca abierta en un gato es siempre señal de alarma.
- Llévalo a la sombra o a un sitio fresco de inmediato.
- Refréscalo con agua a temperatura ambiente (no helada), mojando barriga, axilas e ingles.
- Ofrécele agua fresca para beber, sin forzarlo.
- No uses agua muy fría ni lo envuelvas en toallas mojadas: atrapan el calor y empeoran.
- Acude ya al veterinario, aunque parezca mejorar: puede haber daño interno.
Cómo evitarlo en Benidorm
La mayoría de los golpes de calor se evitan con sentido común:
- Nunca lo dejes en el coche, ni un minuto ni con la ventanilla bajada. El interior se convierte en un horno en pocos minutos.
- Pasea al amanecer o al anochecer, cuando baja el calor. Evita las horas centrales.
- Comprueba el asfalto con la mano: si tú no la aguantas 5 segundos, quema sus almohadillas.
- Agua y sombra siempre disponibles, en casa y en la calle.
- Cuidado en balcones y terrazas sin sombra, donde un gato o un perro pueden quedar atrapados al sol.
- Vigilancia extra en razas chatas, perros mayores, con sobrepeso o con problemas de corazón.
En una ciudad como Benidorm, con tantos meses de calor, estas costumbres marcan la diferencia entre un verano tranquilo y una urgencia que podía haberse evitado.
Preguntas frecuentes.
¿A qué temperatura hay golpe de calor en un perro?
La temperatura normal de un perro ronda los 38-39 ºC. Hablamos de golpe de calor cuando supera los 41 ºC. A partir de ahí los órganos empiezan a fallar muy rápido, así que no es algo que pueda esperar: es una urgencia que requiere actuar en minutos.
¿Qué hago si mi perro tiene un golpe de calor?
Llévalo a la sombra, ofrécele agua fresca (no helada) y refréscalo mojándolo con agua a temperatura ambiente, sobre todo barriga, axilas e ingles. No lo cubras con toallas mojadas ni uses agua muy fría, porque empeora. Y acude de inmediato al veterinario: aunque parezca recuperarse, puede haber daño interno.
¿Por qué los perros chatos tienen más riesgo?
Las razas braquicéfalas (bulldog, carlino, boxer) tienen las vías respiratorias más estrechas, así que jadear, que es como los perros se refrescan, les funciona mucho peor. Con calor se sobrecalientan muy rápido. En verano necesitan vigilancia extra y evitar por completo el ejercicio en horas de sol.
Fuentes.
- AVMA — Heatstroke in pets. Prevención y primeros auxilios.
- Merck Veterinary Manual — Heat Stroke in Animals.
- ESCCAP España — Salud animal en clima mediterráneo.
¿Tu mascota tiene un golpe de calor?
Es una urgencia. Refréscala con agua a temperatura ambiente y ven de inmediato. Llama antes para que te esperemos.